Algo tiene que decir el olfato (I)

Pocas veces nos paramos a pensar en la importancia que tiene el olfato, nos comunica un sinfín de sensaciones, nos sissel2ayuda a identificar lugares y personas y nos lanza incluso a la compra compulsiva sin necesidad de escuchar ni una sola palabra. Siempre con el libro de Patrick Süskind, “El Perfume”, en mente, está claro que los olores agradables tienen un irresistible poder de seducción. Un claro ejemplo puede estar en el vídeo que recientemente vi sobre toda una experta en esencias y licenciada en química, Sissel Tolaas, y su trabajo a la hora de elaborar un aroma propio de la cadena de hoteles Swissôtel. Durante seis meses Sissel buscó olores para incluir en un nuevo aroma distintivo que evocara Suiza (montañas, nieve), dinero, perfección y modernidad e indujera a los huéspedes a repetir su estancia. Un olor con entidad suficiente para evocar experiencias reconfortantes sin falta de mensajes publicitarios ni imágenes.

Estudios científicos señalan que los aromas provocan efectos en el comportamiento humano y precisamente la memoria olfativa de rápida asociación es la que tiene más posibilidades de hacerse un hueco en nuestra mente. Las investigaciones revelan que tan solo recordamos el 1% de lo que tocamos, el 2% de lo que oímos, el 5% de lo que vemos, el 15% de lo que degustamos y ojo al dato: el 35% de lo que olemos. Los creativos publicitarios que se dieron cuenta de este poder comunicativo se pusieron las pilas y desarrollaron el marketing olfativo, es decir, “el estudio, desarrollo y aplicación de aromas que pudieran incidir positivamente en la decisión de compra del cliente y el rendimiento de los empleados”. Dentro de esta técnica de mercadotecnia se tiene muy en cuenta la aromacología, la ciencia que estudia el impacto de los olores en el subconsciente. Un efecto que se explica por el sistema límbico, la parte del cerebro que controla las emociones, la conducta y el almacenamiento de la memoria.

El caso de Swissôtel no es único, varias son las empresas e instituciones que demandan perfumes corporativos, incluso centros médicos o colegios, donde los ambientadores de limón parece que pueden fomentar la concentración de los alumnos. El aroma de vainilla se alza como el mayor inspirador de actitudes positivas, pero también depende del contexto. Se buscan olores poderosos para ferias, congresos, supermercados, zapaterías (aroma a piel)…, pero si hasta el olor a nuevo de un vehículo está provocado por un ambientador.

Si concretamos en empresas, entre otros tantos ejemplos que existen, encontramos la mezcla entre naranja y jazmín que es el aroma con el que Bankinter intenta evocar transparencia e integridad, valores tan necesarios en un banco; mientras que Singapore Airlines intenta transmitir un efecto relajante con su esencia de flor de loto y bambú que rocía en las toallas de esta compañía. Sin embargo, el uso de los olores no es nuevo.

Algo tiene que decir el olfato (II)

Fuentes consultadas

http://alo.co/trabajo-y-dinero/lo-ultimo-en-mercadeo

http://deliciadelalma.blogspot.com.es/search/label/Comunicaci%C3%B3n%20por%20el%20olfato

http://www.aplusmk.com/articulos/cuando-al-consumidor-se-le-conquista-por-la-nariz/

http://www.aromarketing.es/testimonios

2 pensamientos en “Algo tiene que decir el olfato (I)

  1. Pingback: Algo tiene que decir el olfato (II) | 101 formas de comunic@r

  2. Pingback: Buen olor ande o no ande | Reflexiones de un casiexperto en marketing

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s